TESTIMONIOS
«Cuando
tenía que estudiar antes de empezar me encomendaba al P. Morales para que
me ayudara a concentrarme. Ahora le sigo rezando para que me ayude a
organizarme y a hacer un proyecto de vida para este curso. También para
que me ayude a preparar la oposición, si es la
voluntad
de Dios y apoyarme principalmente en el Señor; para que me ayude a
cultivar la amistad y a entregarme a los demás sin esperar recompensa;
para que sea más desinteresada y sobre todo para que el Señor me muestre
el camino de vida que tiene para mí; también para que me ayude a encontrar
un trabajo acorde a mis capacidades, en el que me dignifique y alabe al
Señor» (Picabela - España).
«El
Hogar del Empleado me fortaleció en la vida cristiana. La formación que
allí recibí, aún perdura. Mi aprecio por la oración, la constancia en ella
a pesar de las dificultades, fue algo que el ejemplo del P. Tomás Morales
imprimió en mí. Ahora, reflexionando, veo que, sin darme cuenta, he ido
practicando su estilo de relacionarse con nuestro Padre Dios. Le vi en
varias ocasiones orando intensamente antes de ponerse a predicar, de modo
especial en los actos multitudinarios que se llevaban a cabo en Madrid,
con motivo de la solemnidad de la Inmaculada y otros eventos. Lo he
contemplado caminando por las calles madrileñas, era ci ertamente
un asceta, un apóstol, un verdadero sacerdote. He estado presente muchas
veces cuando él celebraba la Santa Misa en diversas iglesias; y yo mismo,
ahora que soy sacerdote, he copiado muchas cosas de él. En la Capilla del
Hogar se consolidó mi amor hacia la Madre de Dios ... con los primeros
consagrados aprendí a gozar la lectura espiritual, y el amor a las
bellezas de la Creación. Mi formación inicial como cristiano activo se
fraguó en el ambiente del Hogar, se consolidó con la palabra y el ejemplo
del Padre Morales ... Fue en ese período cuando aprendí que los documentos
del Magisterio de la Iglesia son para todos los cristianos, y que cada
cristiano debe buscarlos, leerlos y ver cómo ponerlos en práctica» (P.
José María Serrano Cos-Gayón, S.D.B., Roma).
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